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Por qué crecer no debiese depender de un cargo (ni de un jefe)

Esperar una vacante para crecer puede limitar nuestras oportunidades de aprendizaje, desarrollo e impacto.

Desarrollo Profesional

Es común pensar que el desarrollo ocurre cuando aparece una nueva posición, una promoción o una estructura que permita avanzar.

Sin embargo, los cargos disponibles dependen de múltiples factores: la estructura organizacional, las necesidades del negocio, los movimientos internos y las decisiones de otras personas.

Cuando entendemos el crecimiento únicamente como un ascenso, corremos el riesgo de dejar pasar oportunidades valiosas de desarrollo que ya están a nuestro alcance.

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Crecer va mucho más allá de la jerarquía

La mayoría de las veces existen proyectos que requieren apoyo, equipos que necesitan una mirada distinta y desafíos que podrían transformarse en excelentes experiencias de desarrollo.

El desarrollo profesional también ocurre cuando:

  • Adquirimos nuevas habilidades.

  • Asumimos desafíos más complejos.

  • Participamos en proyectos estratégicos.

  • Aumentamos nuestra influencia dentro de la organización.

  • Aprendemos de nuevas experiencias y perspectivas.

  • Ampliamos nuestra red de colaboración.

Muchas veces una persona puede crecer significativamente sin cambiar de cargo.

De hecho, algunos de los aprendizajes más relevantes de una carrera ocurren en experiencias que amplían nuestras capacidades, no necesariamente nuestro nivel jerárquico.

 

Tu desarrollo es demasiado importante como para delegarlo

Aunque las organizaciones y las jefaturas cumplen un rol importante, nadie conoce mejor tus intereses, motivaciones y aspiraciones profesionales que tú. Las jefaturas cumplen un rol fundamental. Pueden entregar retroalimentación, orientación y una visión privilegiada de los desafíos y oportunidades de la organización. Sin embargo, dejar el propio desarrollo exclusivamente en manos de otra persona implica riesgos.

¿Por qué? Por tres realidades del día a día:

  • Múltiples prioridades: por mucho que tu líder quiera apoyarte, su agenda está llena de urgencias. No siempre tendrá el tiempo para profundizar en tus aspiraciones personales.

  • La paradoja de la retención: es natural querer retener a quienes dan buenos resultados para no desarmar el equipo.

  • Nadie te conoce mejor que tú: tu jefatura puede conocer tu desempeño, pero no siempre comprende en profundidad tus intereses, motivaciones, aspiraciones o el tipo de experiencias que te gustaría desarrollar. 

Un buen jefe te acompaña y te guía, pero el motor eres tú. Si el talento no encuentra espacios reales para seguir creciendo, terminará buscando esas oportunidades fuera de la organización.

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El desarrollo es una responsabilidad compartida

Las organizaciones pueden crear oportunidades de aprendizaje.

Las jefaturas pueden entregar orientación, retroalimentación y experiencias que favorezcan el crecimiento.

Las personas, por su parte, pueden asumir un rol activo en su propio desarrollo.

Ninguno de estos actores puede reemplazar completamente a los demás. El desarrollo suele ser más efectivo cuando existe un esfuerzo compartido.

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​¿Qué está bajo tu control?

Existen muchas acciones que no requieren esperar la autorización de nadie:

  • Participar en proyectos desafiantes.

  • Solicitar nuevas responsabilidades.

  • Aprender de personas con mayor experiencia.

  • Buscar retroalimentación sobre el propio desempeño.

  • Desarrollar nuevas competencias.

  • Colaborar con otras áreas o equipos.

  • Mantener conversaciones sobre desarrollo con la jefatura.

 
La jefatura sigue siendo importante.

Los líderes suelen tener una visión privilegiada de los desafíos, proyectos y oportunidades que existen dentro de la organización. Por eso, en nuestros programas procuramos involucrarlos y promover conversaciones significativas sobre desarrollo. Nuestra experiencia muestra que los mejores resultados se logran cuando existe un trabajo conjunto entre la persona y su jefatura. Aun así, es recomendable mantener una actitud proactiva y no esperar que otros gestionen completamente el propio crecimiento.

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​​Conclusión

El desarrollo profesional no puede quedar en pausa mientras esperas el próximo ascenso. Los cargos son solo una forma de crecer, pero no la única.

Antes de preguntarte cuál será tu próximo puesto, quizás vale la pena preguntarte algo distinto: ¿Qué estás haciendo hoy para seguir creciendo, independientemente de las vacantes disponibles?

 

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Referencias​

McNevin, M. (2023). How to develop a 5-year career plan. Harvard Business Review. Tschang, F. T. (2020). The Future of Work in the Age of AI. Harvard Business Review. Blumenfeld, L., Gandhi, N., Komm, A., & Pollner, F. (2022). Reimagining HR: Insights from people leaders. Chui, M., Manyika, J., & Miremadi, M. (2016). Where machines could replace humans—and where they can’t (yet). McKinsey Quarterly.

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